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Internet sin Internet: HERMES envía datos y voz por onda corta a miles de kilómetros

Las ondas cortas pueden parecer una tecnología de otra época, anterior a Internet y a las modernas redes de comunicaciones. Sin embargo, siguen teniendo algo que las tecnologías actuales no siempre pueden ofrecer: la posibilidad de establecer comunicaciones a larga distancia sin depender de una infraestructura terrestre o de una conexión a Internet.

Ese es precisamente el objetivo de HERMES, un proyecto desarrollado por la organización sin ánimo de lucro Rhizomatica, que utiliza la radio de alta frecuencia (HF) para intercambiar datos entre comunidades remotas.

El sistema permite enviar mensajes, documentos, fotografías, archivos de audio y coordenadas GPS mediante enlaces de radio de larga distancia. Una solución especialmente interesante para zonas rurales, aisladas o afectadas por emergencias, donde instalar redes convencionales puede resultar demasiado caro, complicado o directamente imposible.

¿Cómo funciona HERMES a través de la onda corta?

HERMES trabaja en la banda de HF, entre 3 y 30 MHz, aprovechando la ionosfera para conseguir comunicaciones a grandes distancias.

Las señales de radio pueden propagarse mediante reflexiones y refracciones en las capas ionizadas de la atmósfera, lo que permite establecer enlaces sin necesidad de disponer de una cadena de repetidores terrestres.

Según Peter Bloom, fundador de Rhizomatica, los equipos utilizados trabajan con una potencia aproximada de 20 vatios y pueden establecer normalmente comunicaciones entre estaciones separadas entre 400 y 600 kilómetros, aunque la distancia real depende de las condiciones de propagación.

Y aquí está uno de los aspectos más interesantes: HERMES no se limita a transmitir voz.

Una fotografía, un correo electrónico, un documento, una grabación de audio o una posición GPS pueden convertirse en datos y enviarse a través del enlace de radio. Esto permite transmitir información que sería muy difícil de comunicar únicamente mediante voz, desde coordenadas geográficas hasta información médica o documentación técnica.

Eso sí, no estamos hablando de velocidades comparables a las de Internet convencional. Las transmisiones digitales tradicionales en onda corta pueden funcionar a velocidades del orden de cientos de bits por segundo. La clave de HERMES no es competir con la fibra óptica o las redes 5G, sino mantener un canal de comunicación cuando esas infraestructuras no están disponibles.

Mercury: un módem HF de código abierto

Durante 2026, Rhizomatica presentó también Mercury, un módem digital de código abierto diseñado específicamente para comunicaciones en banda HF.

El software emplea modulación OFDM y un sistema ARQ que permite comprobar si los datos han llegado correctamente y solicitar la retransmisión de los paquetes que se hayan perdido.

Además, Mercury puede utilizar diferentes modos de transmisión dependiendo de la relación señal/ruido. Esto resulta especialmente útil en onda corta, donde las condiciones de propagación pueden cambiar considerablemente durante una comunicación.

El proyecto está desarrollado en C y se distribuye bajo licencia GPL-3.0, siguiendo la filosofía de código abierto de Rhizomatica.

Comunicación para zonas aisladas y situaciones de emergencia

Una de las aplicaciones más interesantes de HERMES es precisamente la comunicación durante emergencias.

El sistema permite cifrar los datos y protegerlos mediante contraseña, aunque el uso de cifrado en determinadas frecuencias de radioaficionados está condicionado por la legislación de cada país. Por este motivo, el proyecto permite activar o desactivar esta función dependiendo del entorno en el que se utilice.

La utilidad práctica de la tecnología quedó demostrada durante un proyecto piloto realizado con pescadores artesanales en Bangladesh.

En una de las pruebas, una embarcación sufrió una avería en el golfo de Bengala, aproximadamente a entre 100 y 200 kilómetros de la costa. La tripulación pudo transmitir sus coordenadas GPS junto con un mensaje SOS, facilitando la coordinación del rescate.

Es un buen ejemplo de por qué una comunicación de pocos cientos de bits por segundo puede ser extremadamente valiosa: cuando una embarcación está aislada y necesita ayuda, transmitir unos pocos datos esenciales puede ser mucho más importante que disponer de una conexión rápida.

La onda corta vuelve a demostrar su utilidad

HERMES no pretende sustituir a la fibra óptica, las redes móviles o las comunicaciones por satélite. Su propósito es diferente.

Su verdadero potencial aparece allí donde las infraestructuras convencionales no llegan: zonas rurales, territorios aislados, redes comunitarias, situaciones de emergencia o lugares donde una infraestructura de comunicaciones puede resultar demasiado costosa o vulnerable.

La combinación de radio HF, software libre y hardware relativamente sencillo abre además la puerta a que las propias comunidades puedan adaptar la tecnología a sus necesidades.

En definitiva, HERMES demuestra que la onda corta está lejos de ser una tecnología del pasado. En un mundo cada vez más dependiente de Internet y de grandes infraestructuras de comunicaciones, disponer de un sistema capaz de enviar voz, mensajes, archivos y coordenadas a cientos de kilómetros sin depender directamente de Internet puede convertirse en una herramienta extraordinariamente útil.

Quizá la idea de “Internet sin Internet” no sea tan extraña después de todo.

La radio de onda corta continúa ahí, atravesando fronteras y aprovechando la ionosfera como una enorme autopista invisible. Y proyectos como HERMES demuestran que todavía puede tener mucho que decir en el futuro de las comunicaciones.

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